Background

...La noche onírica es mi verdadera noche; como el insomnio, nada puedo hacer para impedir ese flujo que invade y somete, pero los sueños sueños son, sin que la conciencia pueda escogerlos, mientras que la perafernalia del insomnio juega turbiamente con las culpabilidades de la vigilia, las propone en una interminable ceremonia masoquista.
...Sé que los sueños pueden traerme el horror como la delicia, llevarme al descubrimiento o extraviarme en un laberinto sin término; pero también sé que soy lo que sueño y que sueño lo que soy. Despierto, solo me conozco a medias, y el insomnio juega turbiamente con ese conocimiento envuelto en ilusiones.

Julio Cortázar

12 diciembre 2007

PopurrÍ


Mis relaciones se vuelven más difíciles cuando intento ser lo que no soy. Hay demaciados mitos en el medio, demaciadas imágenes falsas. Pero quizás sea peor vivir en una ficción, que enfrentar una realidad por más difícil que ésta sea. Porque cuando ya no me quedan más lágrimas que derramar, ni sueños a los que renunciar, creo que todo está perdido y que sólo siendo otra persona puedo lograr salir.
Viviendo aferrada a un pasado que no volverá, esperando que todo sea como fue, así me siento algunos días. Impotencia de ver como todo se derrumba y no saber por qué, o saberlo y no poder hacer nada.
A veces, la noche me traiciona, todo se convierte en nada. Es en ese preciso momento cuando me pregunto: ¿qué es lo que vale la pena realmente?. Casi todo pierde sentido, menos esto, lo que no veo, lo que no puedo tocar pero que siento, que me mantiene: la esperanza de que puede mejorar, la certeza de que va a ser mejor.
Pero también está el miedo, el asustarme ante la idea de perderlo, de ya no tenerlo, de que desaparezca y que no exista más. De quererlo, de necesitarlo tanto pero tanto, que acabaré por odiarlo. Miedo a las miradas cada vez mpas cortas, miedo a convertirnos en extraños, en seres que nos resulten tan ajenos que nos cueste reconocernos.
Creo haber despertado en una pesadilla donde todo terminó, donde ya no somos lo que éramos, y luego descubro que no es un mal sueño, sino la más pura y cruel verdad.
Silencio, nada más que vacío... así es cada encuentro desde mi fatídica decisión. Por momentos me parece que inventé todo, que la persona que creí conocer ese entonces, no existe, que todo fue producto de mi imaginación.
Tal vez ya es tarde, demaciado... o tal vez no, no lo sé. La herida de un recuerdo no tan pasado, todavía está abierta y sangrando: pues es mpas fácil ignorar el ahora y escaparme del presente, que olvidar el pasado.
Porque donde se esconden los temores, donde viven los fantasmas, donde sólo hay olvido y no existe el perdón, donde los sueños son basura y ha muerto el corazón: allí estoy yo ahora.

ANAK