Sentado en tu casa escuchas comentarios que no puedes cambiar, ésta es tu vida, la que elegiste jugar.
Críticas ajenas llegan a tus oídos, te sientes cansado, un tanto abatido.
No entiendes los motivos de tanta injusticia, pero esto ya es costumbre en tu “mundo ideal”.
La gente no sabe, las personas critican, no saben que se siente. Palabras retumban en tu cabeza, tratas de aceptarlas, de convencerte, de creer que es así pero ya nadie te entiende.
Buscas consuelo en miradas ajenas, una palabra amiga que te alivie el dolor. Pero ya no hay nadie, tú te alejaste, elegiste el exilio, optaste por seguir tu sueño. Preferiste los ojos de personas extrañas, que no te entienden y te critican con ganas.
Que extraña la vida, o mas bien los seres humanos, que fácil les fue olvidarse de todo que has dado. Solo bastó un momento en tu solitario calendario, un instante de debilidad, para borrar lo pasado. Una imagen apareció ante tu rostro, aunque eras el mismo, todo había cambiado.
Así es la vida del que se arriesga para ganar, del que a veces se equivoca, aunque no lo haga a propósito, del que se aleja de los suyos aspirando siempre a más.
ANAK
