Background
...La noche onírica es mi verdadera noche; como el insomnio, nada puedo hacer para impedir ese flujo que invade y somete, pero los sueños sueños son, sin que la conciencia pueda escogerlos, mientras que la perafernalia del insomnio juega turbiamente con las culpabilidades de la vigilia, las propone en una interminable ceremonia masoquista.
...Sé que los sueños pueden traerme el horror como la delicia, llevarme al descubrimiento o extraviarme en un laberinto sin término; pero también sé que soy lo que sueño y que sueño lo que soy. Despierto, solo me conozco a medias, y el insomnio juega turbiamente con ese conocimiento envuelto en ilusiones.
Julio Cortázar
¿Por qué mentimos? La respuesta es muy simple: por miedo. Miedo al rechazo, al dolor, a perder a algo o a alguien, en fin... a las consecuencias. El miedo puede ser el más paralizante de los sentimientos humanos, o el más transformador. Puede servirnos para escapar o para perdernos por siempre. Ese día ella tuvo miedo, miedo a perderlo antes de haberlo tenido. Pero no se paralizó, muy por el contrario, lo enfrentó a través de la mentira. Quizá no fue el mejor camino, pero en ese instante era el que podía vislumbrar y el único que se atrevía a seguir. Por cobardía escogió el medio más fácil, sin conocer las consecuencias. ¿Qué mal podía hacer? "Es algo inofensivo, una pequeña mentira que no perjudicará a nadie", se repetía para convencerse. Pero hay veces en que las personas nos sorprenden, y él la sorprendió. De repente se encontró con lo que había estado buscando sin saberlo, y lo había perdido para siempre...
ANAK
Le preguntaron a quién llamaría si le quedara un minuto de vida, y ella contestó: "a un amigo"... ¿un amigo?. Sí, un amigo es la última persona con la que querría hablar antes de ya no volver a hablar nunca.
Para su suerte, la segunda parte de la pregunta murió antes de nacer. Se perdió en los labios del curioso. Porque no sabe que le diría, si le hablaría o solo esperaría a escuchar su voz para luego colgar, y finalmente pasarse sus últimos 50 segundos odiándose por ser tan cobarde.
ANAK