Background

...La noche onírica es mi verdadera noche; como el insomnio, nada puedo hacer para impedir ese flujo que invade y somete, pero los sueños sueños son, sin que la conciencia pueda escogerlos, mientras que la perafernalia del insomnio juega turbiamente con las culpabilidades de la vigilia, las propone en una interminable ceremonia masoquista.
...Sé que los sueños pueden traerme el horror como la delicia, llevarme al descubrimiento o extraviarme en un laberinto sin término; pero también sé que soy lo que sueño y que sueño lo que soy. Despierto, solo me conozco a medias, y el insomnio juega turbiamente con ese conocimiento envuelto en ilusiones.

Julio Cortázar

17 febrero 2009

ConfesióN

No estoy mejor, me siento igual.
¿Es más fácil ahora que tienes a quién culpar?
Sabemos que un amor, una vida, una necesidad no desaparece de la noche a la mañana. No te preocupes.
¿Te decepcioné, te dejé una mala sensación?.
Pensaste que nunca sucedería, pero no pude aguantar más. Ahora es muy tarde, el daño ya está hecho. Solo queda dejarlo en el pasado y seguir, aunque ya nada será lo mismo.
No buscaba tu perdón, no te pedí que me entiendas ni me correspondas, solo quise que desaparezcan los fantasmas de mi cabeza. Cada día se hacía más y más largo, muchó más de lo soportable. No había nada que pudiera hacer. Tuve que arriesgarme.
No hagas caso a las lágrimas, son de resignación, ya no podía seguir.
Ambos sabemos que un amor, una vida no desaparece de la noche a la mañana. Aunque ya nada sea igual.


ANAK

No MaS

En cualquier lugar del mundo puedes ser quien quieras ser.
En algún otro suelo puedes ser alguien distinto.
Solo debes creerlo y dejarlo ir. Si quieres, si lo deseas realmente, lograrás decirle adiós y dejar atrás todo lo que representa.
Di: -"adiós, hasta aquí llegaste, es hora de que empiece a brilllar y no dependa de ti".
En cualquier lugar del mundo puedes marcar la diferencia.
En algún otro suelo puedes romper barreras.
Sonríerle a la vida, ella te está mirando, tienes que creerlo y dejarlo ir.
Si quieres, si lo deseas realmente, lograrás decirle adiós. Tu mundo ya es diferente.
Di: -"adiós, ya no lograrás entrar, esta es mi vida y no te la daré. Debes saber quién soy, yo soy quien solo sabe defenderse".
Déjalo ir.
El mundo está hecho para volar.
"Ya no tienes nada que darme, el mundo está esperando que salga a vivir".
En los ojos la despedida está latente.
El mundo está esperándote, ya pasó el tiempo de perder.
Cierra, clausura, despréndete, ya nadie lo recuerda.
En algún lugar puedes ser único.

ANAK

19 junio 2008

NadA ParecE BrillaR


Su nombre, aunque demasiado repetido, la abstraía del universo con solo escucharlo. Vivía en un mundo de fantasía, pero su burbuja no era más que eso, un escondite frágil que se rompia al tocarlo. Él nunca creyó en cuentos de hadas ni en zapatos de cristal, y a la princesa de su historia nunca la vio como tal.
Ella de a poco abandonó su sueño, sabiendo que no se haría realidad. Él rara vez soñaba, cansado de tanto despertar.
A pesar de cruzarse, sus mundos eran completamente diferentes. La magia no se lleva bien con la racionalidad.
Luego de intentarlo por muchísimo tiempo, ella lo consiguió: logró volver su corazón tan frío que jamás conoció el verdadero amor. Él, arrepentido y cansado de la soledad, quiso probar lo que era ser humano y hacer latir un corazón. Pero al encontrarlo era tan distante y oscuro que se decepcionó.
A veces la fantasía puede ser más peligrosa que la realidad.
Idealizar es el camino mas corto hacia la decepcion.

ANAK

12 abril 2008

Mi MejoR DespedidA


Se cierra un capítulo, se termina una etapa y ya no podemos mirar hacia atrás. Por siempre confiaremos en lo que fuimos y en que nada más importaba.
Se abre un futuro ante mis ojos, tan prometedor como siempre. Ojalá pueda volver a decir que ya nada más importa, como lo dije cuando te encontré a tí.
Cada día como si fuera uno diferente, abriré mi mente a un nuevo destino.

Nunca importó lo que éramos, nunca importó lo que sabíamos...
ahora lo se.

ANAK

09 febrero 2008

La MentirA


¿Por qué mentimos? La respuesta es muy simple: por miedo. Miedo al rechazo, al dolor, a perder a algo o a alguien, en fin... a las consecuencias. El miedo puede ser el más paralizante de los sentimientos humanos, o el más transformador. Puede servirnos para escapar o para perdernos por siempre. Ese día ella tuvo miedo, miedo a perderlo antes de haberlo tenido. Pero no se paralizó, muy por el contrario, lo enfrentó a través de la mentira. Quizá no fue el mejor camino, pero en ese instante era el que podía vislumbrar y el único que se atrevía a seguir. Por cobardía escogió el medio más fácil, sin conocer las consecuencias. ¿Qué mal podía hacer? "Es algo inofensivo, una pequeña mentira que no perjudicará a nadie", se repetía para convencerse. Pero hay veces en que las personas nos sorprenden, y él la sorprendió. De repente se encontró con lo que había estado buscando sin saberlo, y lo había perdido para siempre...

ANAK

MinutO FinaL


Le preguntaron a quién llamaría si le quedara un minuto de vida, y ella contestó: "a un amigo"... ¿un amigo?. Sí, un amigo es la última persona con la que querría hablar antes de ya no volver a hablar nunca.
Para su suerte, la segunda parte de la pregunta murió antes de nacer. Se perdió en los labios del curioso. Porque no sabe que le diría, si le hablaría o solo esperaría a escuchar su voz para luego colgar, y finalmente pasarse sus últimos 50 segundos odiándose por ser tan cobarde.

ANAK

31 enero 2008

HuellaS


Se miraron por un instante y se reconocieron.
Ya habían pasado 15 años desde aquel 17 de noviembre, pero aún eran los mismos, al menos en apariencia.
Sus sueños cambiaron, pero muy internamente seguían teniendo 21 y 22 años, como aquella vez.
Cada uno recordaba ese día de manera muy diferente, pero ninguno había logrado dejarlo en el pasado. En algo más coincidían: sabían que el rencor y el orgullo habían sido los culpables de aquel frío final.
Se merecían una mejor despedida, aún cuando en ese momento no sabían que lo era.
En memoria de aquel pasado podrían haberse acercado, y al menos saludarse, pero nunca fueron de expresar sus sentimientos, ni de reconocer un error.
Continuaron caminando, como si el alma que acababan de vislumbrar fuera la de un desconocido.
Jamás volvieron a verse.
Con el tiempo, el rostro de uno se desdibujó en la mente del otro, pero los recuerdos aún permanecían intactos, dolorosamente irremovibles.
A veces pasaban días y hasta semanas sin que pensaran en el otro, pero luego, una palabra, tan solo una, los hacía retroceder mentalmente en el tiempo.
Tal vez fue así, o quizá la mayor parte de este relato es producto de mi romántica y mazoquista imaginación.
La verdad es que nunca volví a saber de él.
Ni siquiera estoy segura de que me haya recordado después de 15 años. Ahora que ya pasaron 30 desde ese último encuentro, todavía creo poder reconocerlo y al caminar por la calle busco su mirada tratando de encontrarla entre los ojos de la gente...

ANAK