Background

...La noche onírica es mi verdadera noche; como el insomnio, nada puedo hacer para impedir ese flujo que invade y somete, pero los sueños sueños son, sin que la conciencia pueda escogerlos, mientras que la perafernalia del insomnio juega turbiamente con las culpabilidades de la vigilia, las propone en una interminable ceremonia masoquista.
...Sé que los sueños pueden traerme el horror como la delicia, llevarme al descubrimiento o extraviarme en un laberinto sin término; pero también sé que soy lo que sueño y que sueño lo que soy. Despierto, solo me conozco a medias, y el insomnio juega turbiamente con ese conocimiento envuelto en ilusiones.

Julio Cortázar

31 enero 2008

HuellaS


Se miraron por un instante y se reconocieron.
Ya habían pasado 15 años desde aquel 17 de noviembre, pero aún eran los mismos, al menos en apariencia.
Sus sueños cambiaron, pero muy internamente seguían teniendo 21 y 22 años, como aquella vez.
Cada uno recordaba ese día de manera muy diferente, pero ninguno había logrado dejarlo en el pasado. En algo más coincidían: sabían que el rencor y el orgullo habían sido los culpables de aquel frío final.
Se merecían una mejor despedida, aún cuando en ese momento no sabían que lo era.
En memoria de aquel pasado podrían haberse acercado, y al menos saludarse, pero nunca fueron de expresar sus sentimientos, ni de reconocer un error.
Continuaron caminando, como si el alma que acababan de vislumbrar fuera la de un desconocido.
Jamás volvieron a verse.
Con el tiempo, el rostro de uno se desdibujó en la mente del otro, pero los recuerdos aún permanecían intactos, dolorosamente irremovibles.
A veces pasaban días y hasta semanas sin que pensaran en el otro, pero luego, una palabra, tan solo una, los hacía retroceder mentalmente en el tiempo.
Tal vez fue así, o quizá la mayor parte de este relato es producto de mi romántica y mazoquista imaginación.
La verdad es que nunca volví a saber de él.
Ni siquiera estoy segura de que me haya recordado después de 15 años. Ahora que ya pasaron 30 desde ese último encuentro, todavía creo poder reconocerlo y al caminar por la calle busco su mirada tratando de encontrarla entre los ojos de la gente...

ANAK